Indio en Junín: la murga de los cien mil renegados

El ex líder de los Redondos convocó a una multitud en el marco de una nueva “misa ricotera”. Su trabajo solista y varios clásicos de Patricio Rey fueron de la partida de una noche memorable





Carlos “el Indio” Solari protagonizó el sábado a la noche un show multitudinario en el autódromo de Eusebio Marcilla de Junín. Casi cien  mil personas se acercaron a la ciudad bonaerense para ver al ex líder de Patricio Rey y Sus Redondos de Ricota. El mítico frontman alcanzó su máxima convocatoria en una noche memorable en la que intercaló temas de sus tres discos solistas con viejas joyas de su antiguo grupo.
“Damas y caballero, los Fundamentalistas del Aire Acondicionado” se escuchó segundos antes de los primeros acordes de “Todos a los botes”, primer corte del álbum “El perfume de la tempestad”. A estos le seguirían “El tábano en la oreja”, “Ceremonia en la tormenta” y “Porco rex”.
Si bien el viento jugó en contra del sonido, nada pudo opacar el sólido trabajo instrumental de la la banda que acompañó a Solari. Marcelo Torres en bajo (quien fuera miembro de los “Socios del Desierto”), Baltazar Comotto y Gaspar Banegas en guitarras, Hernán Aramberri y Martín Carrizo en batería y percusiones, Sergio Colombo en saxo, Miguel Ángel Tallarita en trompeta y trombón, Pablo Sbaraglia en teclados y Deborah Dixon en coros conformaban esta formación de los Fundamentalistas.
Las citas ricoteras empezaron con el potente riff de “Yo caníbal”, en una seguidilla que completaron la melancólica “La hija del fletero” y el hit “Mariposa Pontiac”.
“Cuiden a las chicas del barrio”, dijo el Indio luego de tocar “La murga de la virgencita”, en lo que pudo interpretarse como una referencia al trágico caso de Candela Rodriguez.
Desde antes del show las consignas “No Bengalas” y “Esta fiesta sin bengalas” podían leerse desde las pantallas ubicadas a los costados del escenario. La precaución no fue un hecho menor ya que este recital había sido postergado luego de la muerte de Miguel Ramírez, el fan de La Renga que fue impactado por un elemento de pirotecnia en un recital del grupo.
“Gracias por venirse hasta acá. Por favor, cuídense al volver, manejen los que estén sobrios. Vean la ciudad que nos alberga, Junín. Sean buenos con ella, porque ella ha sido muy buena con nosotros”, sostuvo antes de los bises.
El final, como no podía ser de otra manera, sería con “Jijiji”, para que los cien mil presentes recrearan el “pogo más grande del mundo”. El Indio Solari cerró de ese modo su show con mayor convocatoria al momento, una cita emotiva y memorable en donde se llevó una vez más en el cariño y el furor de su miles de seguidores.

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